Nicole Hanselmann empezó la carrera lanzada. La ciclista suiza, de 27 años, se precipitó por las carreteras flamencas a toda velocidad casi desde el inicio. Atacó en el kilómetro 7 y pedaleó en solitario durante 30 kilómetros más. Entonces la obligaron a detenerse. Estaba llegando a la cola del pelotón masculino, cuya prueba había arrancado 10 minutos antes que la femenina. Ante la posibilidad de que se internara entre los coches de apoyo, o incluso de que llegase a la altura de los ciclistas, los jueces de la Het Nieuwsblad, haciendo uso del reglamento, intervinieron, y pidieron a Hanselmann que echara pie a tierra para restaurar la separación de ambas pruebas.

Los responsables de la carrera detuvieron a la actual campeona suiza de contrarreloj en el paso a nivel Sint-Denijs-Boekel, cuando llevaba dos minutos de ventaja a sus perseguidoras. Hanselmann no perdió esa diferencia, dado que el pelotón también fue obligado a parar para dar tiempo a que los participantes en la prueba masculina abrieran el hueco suficiente y evitar así el caos de ver mezclarse las dos categorías. «Tal vez las otras mujeres y yo fuimos demasiado rápidas o los hombres demasiado lentos», bromeó Hanselmann en su cuenta de Instagram.